domingo, 6 de marzo de 2011

Cliché Parades


I don't know what to write to feel better.
I don't know how to write to feel that power,
overwhelming through any conflict.

You were so close, so far away,
all in the same cliché parade.

Deserve you?
The matter...
Does matter?
Can't put the ideas straight right.
Through courtains of night.

The words, the wishes
The more you whisper the passion
The less rise above prejudice,
for they fool eyesight
as the very absurd of delicate thunders.

Realise the pros and cons?
After all, dancing stupidly
Cleaverly sitting, ended up to be the same
To the eyes of mere tact
To the fingers of your facts

No more than rats, those who sweeten you
By staying steady,
Always more than ready
On cliché parades.

Anger, what I feel,
Is anything else than dust?
Engulfed by the very river you were trying to contain
Crossed by blood and sweat
Crossed why not by tears!
Nevertheless, you have never took less from them.
While I try to wipe your tears,
While I want to strip your fears,

I encounter constant denial.

Want me to be the victim?
The sick man? so you can claim to be the cure?
You've certainly seen enough.

Though tough is to drain the pain
I'm tired now, words are hard to cast,
And harder if I want them to endure.
Only make sure, before is too late
Not to cast them before cliché parades.


But when seen above,
Fingers pointing glance the shadows
Blackbirds search the rubble
And too much for troubles,
You reach those of a wall.


I'm no poet, I'm no lord
"Thou show the sadness", they say
Cheer the pencil for a better shot
Accurate sighs, yes! not sights!
Of nerve before the damage done.
And then, I throw the word
Against the gore of self strained savage roar.


I hear from friends "add another stanza"
I hear from them "give it a sigh of joy"
Accept the challenge and keep a line in time
Searching the perfect refrain
When the wings of the conflict shade the parade.


[...]




Written by Ezequiel F. L. Cabrera

jueves, 10 de febrero de 2011

-Sin título- (Transmisión ancestral) El primer lector.

Fecha exacta desconocida. Año 2005.

     Al caer la tarde, después de mil recomendaciones, mis padres por fin partieron. Viajaban una semana a Estados Unidos por una cuestión de trabajo. En ese entonces yo tenía dieciséis años y, como cualquier adolescente de esa edad, me sentía liberado. ¡Una semana sin mis padres! Era como un sueño. Sin embargo, no sabía que esa iba a ser la semana más larga y terrible de mi vida.
     El primer día, posterior a la salida de mis padres, transcurrió sin ningún contratiempo. Todo empezó el segundo día; a eso de las dos de la tarde sonó el teléfono. Naturalmente, atendí, respondiendo con mi habitual "¿Hola?". Pero nadie contestó.
     -¿Hola?- repetí -¿Quién es?- Pero sólo se oía el débil susurro de la persona que se encontraba al otro lado del teléfono. Colgué. Inmediatamente volvió a sonar el teléfono. Por segunda vez levanté el tubo, algo fastidiado.
     -¿Quién es?- pregunté.
     -Yo-. Esta vez sí respondieron.
     -¿Quién?
     -No importa.
     -¿Cuál es su nombre? ¿Con quién quiere hablar?
     -Mi nombre no es importante, repito-. Comencé a fastidiarme pensando que tal vez fuese una broma.
     -Sólo quiero advertirte- Continuó -Que no salgas de la cocina.
     - ¿Por qué? ¿Cómo sabe que estoy en la cocina, acaso es una broma?-. Pero cortaron. Comencé a sentir algo de miedo. Miré hacia la puerta que daba al living con algo de temor. Sin pensarlo me dirigí hacia la puerta, giré la manija y la abrí. Todo parecía normal, sin embargo me dominó el terror. No puedo explicarlo pero no pude salir de la cocina. Volvió a sonar el teléfono. El mismo hombre contestó.
     -NO salgas- y cortó.
     Sentía escalofríos. Temblaba. Comencé a sudar. No comprendía por qué sentía tanto miedo. Esa noche dormí en la cocina.
     Cada día restante sonaba cuatro o cinco veces el teléfono y el mismo hombre contestaba y me repetía que no saliera de la cocina.
     Cuando llegaron mis padres me encontraron en un estado deplorable. Sin saludarme, mi padre me miró y preguntó:
     -No saliste, ¿no?





     El primer Lector.


     Viejos escritos... traen historias de épocas diferentes. A mis 13 años escribí este pequeño cuento; me parece interesante analizarlo desde otra perspectiva, ya a mis 19 años y ver qué puede ser extraído de esto.


    Una síntesis casi irritante, desarrollo prácticamente ausente y hechos muy MUY puntuales. Empezando a explorar el mundo de la escritura y la literatura, uno va extrayendo aquellas cualidades que le parecen más significativas. En este caso, el final era para mí lo más importante, hasta el punto de escatimar en todo lo demás. No lo llamaría un error sino más bien una ingenuidad. Me pregunto qué habrá pasado por mi cabeza al momento de pensar el final, ya que a partir de eso desarrollé todo lo anterior (o por lo menos eso creo que hice).
     Comencé a leerlo con esa mezcla de intriga y nostalgia que caracteriza este tipo de lecturas, y terminé con la disconformidad impresa en los gestos; incluso antes de empezar a leerlo me llamó la atención la corta extensión del cuento, a lo que adjudiqué la clásica pregunta mental "¿Así era?". Efectivamente, no era ni más ni menos que eso, que en ese entonces era perfecto. Lo justo y necesario. La sonrisa de satisfacción en mi rostro de 13 años. De más está decir que no me arrepiento de lo que escribí. Reconozco que le prestaba más atención a cuán correcto era gramaticalmente, que a la parte artística. Pero eso con el tiempo se va equilibrando, es parte del aprendizaje.
     Siempre me acuerdo de la idea de que, una vez finalizado el escrito, uno se convierte en un lector más de su propia obra, la cual cobra vida propia. Cualquier interpretación bien fundamentada de lo que está en la hoja es completamente válida, y la interpretación del autor, es decir, lo que haya querido decir, no tiene tanta relevancia. Tiene relevancia lo que produce en el lector, que lo lleva a sacar las conclusiones más interesantes. Bien pues, a 6 años de haber escrito el cuento, me atreveré a analizarlo, por más que en su momento no haya sido conciente de lo que quería transmitir más allá de un final sorpresivo. Vean cuánto más interesante se vuelve una historia si se avanza un poco más, si nos adentramos más allá de lo que dejan ver las palabras.



viernes, 28 de enero de 2011

Entrando por plataforma 17. Diez días de estrellas.

Dr. Jekyll:||||||||||
Mr. Hyde:||


No Angel Method
     Alejarse del gris de la ciudad puede llevar a una necesidad de catarsis diaria. Así como aquí nos sentimos agobiados y encerrados por laberintos, al ser separados de ellos nos sentimos perdidos; valga la ironía. Esta es una pequeña historia en forma de casuales ocurrencias y/o epifanías, que en su totalidad forman una intrincada maraña de pensamientos a lo largo de mi estadía en el exilio. El lápiz hace lo que le place, pero puedo asegurar que al tratarse de uno mismo, no existe confidente más sabio (ni sabio más confidente).


(Basado en hechos reales)             (Busca lo que no ves...)


Día 1

  • Después de todo, sé a quién extrañé de verdad.

    Y, después de todo, no sé por qué.
  • Es la primera vez que extraño de verdad a alguien.
  • Una cierta esperanza me rescató del abismo de los pensamientos, la esperanza de, por una vez en la vida, tener certeza de algo sin que exista razón aparente. Esa es la belleza de lo irracional, te obliga a tomar decisiones impensadas. En eso radica también su peligro.
  • No sé si será un defecto o una virtud, pero ni siquiera cuando escribo para mí mismo logro hacerlo de una manera completamente casual.
  • ¿Qué es "No Angel Method"? Una serie de palabras que me sonaban bien.
  • Quiero irme a dormir con tu rostro.
  • ¿Te diré lo mucho que te pensé?
  • Espero poder decirte idioteces.
  • Las palabras demasiado pulidas comienzan a tener filo.
  • Una jarra con luciérnagas. / Luciérnagas: como luces navideñas volando.
  • Tantas estrellas están hechas para dos.
  • Emocionarte por algo y no tener con quién compartirlo es como tratar de aspirar más aire del que te permiten los pulmones.
  • La zarta de cursilerías que pensé no tienen cabida en la realidad, a menos que al animarme alguien me siga el juego.
  • Está lo que realmente siento, y lo que creo sentir.
  • Una extraña felicidad me invadió en las páginas finales del libro. Un libro que me había parecido triste en muchos sentidos.
  • Pienso publicar estas pequeñas frases casuales en la radio, cuando vuelva dentro de 9 días.
  • Pensar que quería escribir un cuento. El lápiz hace al final lo que le place.
  • Escribiendo sin renglones abajo, la hoja se me terminó. Un acto de auténtica nostalgia hacia lo carilla que acaba de completarse.
  • La hoja inicia con el borroneado título "No Angel Method"
  • Más que evidenciado que no escribo para mí exclusivamente.
  • ¿Tanto dudo en dedicarte una frase? Pff.
  • Al parecer, las 11:35 son horas filosóficas para mi hermana.
  • ¿Qué esperas? ¿Qué me quieres decir?
  • "¿Por qué cuando te veo tengo ganas de escribir?"
8 caños de escape y 2 pupilas forman ojos bastante decentes, más bien anteojos.



lunes, 10 de enero de 2011

El Dr. Jekyll y Mr. Hyde

     Todos conocemos la historia. El científico respetado, cortés y sobrio que logra crear una fórmula a través de la cual podrá vivir, libre de culpa y conciencia, lo más oscuro de su ser; separa su escencia en dos con el fin de controlar su parte perversa, de otorgarle una libertad absoluta cuando él lo decida, y así mantener su parte honrada fresca, y satisfecha a la bestia que a menudo intenta salir desestabilizando su integridad. Como es de esperarse, todo se sale de control. Pronto, el Dr. Jekyll necesita de su fórmula para mantener a Mr. Hyde (su parte oscura) oculto, valga la ironía.
Es normal sentirse tocado por el tema.
     ¿Nunca sentiste surgir aquello que creías inaceptable en tí mismo? ¿Nunca sentiste un deseo anárquico de romper con tus valores? ¿Nunca atentaste contra tus propias afirmaciones morales? ¿Nunca has mirado con ojos de ermitaño el régimen de la sociedad? ¿Nunca te sentiste apresado por tus sentimientos? ¿Nunca te sentiste más oscuro?

     Robert Louis Stevenson logró plasmar en esta obra un conflicto social y psicológico, presente en todas las personas. La llamada doble personalidad se presenta con mayor o menor intensidad pero siempre está presente, y es engendrada principalmente por la idea de sociedad, cuando el individuo ya no es tan individual como antes. Esto puede acentuarse cuando existe una relación conflictiva con uno mismo. Recordemos que la única persona con la que estamos obligados a convivir es con nosotros mismos, y créanlo o no, se forma una relación. Debemos aprender a llevarnos bien con nuestro propio "yo", de lo contrario estaríamos en problemas.


sábado, 8 de enero de 2011

The Method - E. B. Runace

We're going to inaugurate this new year quoting a not-so-famous paragraph written by E. B. Runace. (08/01/2011)

"Having born with a sense of uniqueness, caused by the fact that we can't experience other physical realities than our own, we end up convencing our children of their own uniqueness. As strange as it may seem, we don't only get this concept by experience and common sense, but because of our neighbors belief concerning their own individuality, locking themselves in their problems. The truth is that we share so much that when we become aware of the similarities between certain issues with our brothers, we tend to become depressed, to feel common, unnimportant. That feeling is undoubtly wrong! In fact, what makes us unique is our Method. Our way of reasoning, our perspective, this time given by our experience and choices. The way we move the pieces, but all in the same chess board."


lunes, 3 de enero de 2011